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Quien soy?

Hola! Mi nombre es Gilda, soy fanática de los mundos imaginarios y Ferita es el resultado de un periodo de experimentación textil que habla un poco de mi, de lo que sueño y de lo que me parece importante contar.

Nací en Buenos Aires y desde hace un tiempo vivo en San José del Rincon, pegadita al monte de espinillos y rodeada del rió Paraná en Santa Fe, Argentina.

En el principio Ferita era solo yo desde en un pequeño altillo de mi casa islera. Con el tiempo el proyecto fue creciendo y sumando gente fabulosa: las costureras de la Cooperativa de Mujeres Historias con Hilos, diseñadoras amigas, locales amigos, clientes afectuosos y una familia que no solo alimentan desde el afecto, sino que también impulsan a seguir creando y haciendo.

Con el tiempo el altillo quedó chico y elegí armar un nuevo taller, lo hice dentro de un colectivo fuera de línea, que de a poco va encontrando forma. Pero así como está, lleno de telas y un rejunte de muebles, rodeado de arboles y el encanto de la vida salvaje de la zona, se convirtió en un lugar mágico no solo para crear muñecos, sino también para los que pasan de visita y ceban algunos mates.

Hacer estos muñecos es parte de un proceso atrapante, desde los primeros bocetos del diseño hasta los detalles finales. Me fascinan los textiles y las técnicas tradicionales de costura, me gusta investigar y probar hasta lograr esas piezas únicas y “para toda la vida”. Cada pieza lleva tiempo, mucha paciencia y eso las convierten en muñecos para abrazar, encariñarte y tenerlos cerquita. Cada uno fue creado desde la ternura, el humor y reivindicando los materiales nobles y nuestra herencia cultural textil.

Ferita es un proyecto orgulloso de militar la ternura, por que lo tierno no es algo pequeño, ni infantil y menos aún: algo de debiluchos. La ternura requiere coraje y es un gesto que puede cambiar el mundo. Busco la ternura, la exploro en su sencillez y como creo que las intenciones transcienden los objetos, estoy segura que esa ternura acompaña a todo lo que sale de acá y llega junto con estos muñecos a quienes deciden tenerlos o regalarlos.

No solo son muñecos de tela, son una manera de llevar esta militancia a un mundo que tanto la necesita.

Y por último una invitación: la ternura no solo se hace con muñecos, también puede ser un acto consciente que podemos poner en práctica en pequeñísimas cosas de todos los días, cada uno sabrá encontrar cómo, pero no te contengas de probarlo, también te va a cambiar a vos.

Es necesario que despabilemos y la ternura es una herramienta más para hacerlo.



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